Poco a poco la libertad se va convirtiendo en un bien escaso. Prepárate para este nuevo totalitarismo que se viene. La censura está a flor de piel y los esclavos de ahora aman su esclavitud y luchan por ella.
Entraremos de nuevo en un periodo oscuro y te insto a que rescates todo aquello que será borrado, tal como en una época rescataban con desesperación los papiros de Alejandría.
De ahora en más deberemos hablar en códigos, usar indirectas, rozar los temas prohibidos, nunca tratarlos directamente. Mencionarlos, de pasada, como quien no quiere la cosa.
¿Qué opción nos queda? No somos luditas. No iremos a los bosques en busca de una vida alternativa.
Ya casi no hay bosques.
La vida alternativa se encuentra aquí.
Simplemente debemos dejar de ser unidimensionales.
Retornando al valle profundo, a nuestro hogar.
No es necesario que tires una piedra a los políticos. Puedes seguir haciendo tus actividades sencillas, como barrer un piso, pero con la diferencia de que ALGO debe abrirse en tu interior.
Este "algo" te pondrá en contacto con potencias a las que solíamos estar acostumbrados antes del advenimiento de esta Nueva Inquisición.
Quiero que sepas que eras poderoso. Pero te han arrebatado tus raíces. No confíes en la "historia" que te cuentan porque esta historia está siendo reescrita ahora mismo por los que dominan el presente. Ellos no tienen dificultades en borrar algo del mapa. Fíjate que borraron de la faz de la tierra a Mani, sus enseñanzas y la increíble expansión de su doctrina (aún más extraordinaria que la expansión del islam). Intentaron borrar los mil años de historia del mal llamado Imperio "Bizantino", sólo que no lo pudieron lograr del todo.
Doscientos años atrás, tus ancestros podían armarse libremente y consumir plantas que ahora están prohibidas. ¿Por qué prohíben plantas? Pregúntate también porqué eliminaron formas de vida como la de los gauchos o aborígenes, que respiraban libremente el aroma de las montañas y que en sus pechos indomables palpitaba una auténtica vida y no esta vida tediosa, gris y prestada.
No es vida la esclavitud.
Debes volver a las raíces.
En tu pecho también debe palpitar una vida auténtica.
¿Qué le sucede al tigre cuando vive mucho tiempo enjaulado? Pues su vitalidad disminuye.
Tu tensión vital también disminuye porque tú no te encuentras en tu sitio. No estás en tu elemento así como un pez que no está en su agua.
La libertad tiene un precio, un precio altísimo.
Pero la vida no es vida sin libertad.

